Del legado a la carga

Al comenzar su segundo año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta una herencia que amenaza con convertirse en su principal dolor de cabeza: las megaobras impulsadas durante el sexenio anterior han dejado de ser promesas para convertirse en sistemas en operación que consumen recursos públicos y generan pérdidas estructurales.

El Tren Maya, el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y la refinería Dos Bocas ponen a prueba no solo la capacidad de gestión del gobierno, sino también su margen de maniobra fiscal.

El Tren Maya ha revelado su verdadera dimensión financiera. Acumula pérdidas superiores a los 5 mil 800 millones de pesos y registra costos de operación que rebasan los 6 mil 300 millones, frente a ingresos de apenas 525........

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