Pedagogía de la desaparición
Hace unos días, el Ayuntamiento de Santo Domingo Tehuantepec, en Oaxaca, convocó a un taller para que mujeres aprendieran a elaborar un “kit forense”: un paquete con fotografías recientes, datos biométricos, prendas y otros rastros útiles para buscarlas si desaparecen. La indignación fue inmediata. El anuncio fue retirado y se canceló la actividad. Hubo disculpas y una destitución. Pero el escándalo no estalló nada más por torpeza. Estalló porque, en un país con 132 mil personas desaparecidas, tocó un nervio: la intuición de que en México no basta con tratar de seguir vivos; hay que dejar muestras por si un día no regresamos.
No es que la autoridad municipal haya sido indolente, es que expresó con brutal franqueza una pedagogía que........
