Esta cosa de tinieblas

Hay libros que se desarrollan como una exposición y otros que deambulan como una mente. Esta cosa de tinieblas, de Mar García Puig (Barcelona, 1977), es de los segundos: piensa “en voz alta”, se permite digresiones, se interrumpe para seguir una lectura, vuelve con una anécdota, se detiene en una frase que le hace ruido y, sin embargo, no se pierde. En ese vaivén dibuja una lucidez exigente y libre: un ensayo personal en el sentido fuerte del término, con respiración y albedrío, pero con una intención constante —mirar qué nos hacen las metáforas.

García Puig parte de un hecho casi invisible de tan cotidiano: hablamos y pensamos en imágenes. La metáfora no es sólo un adorno; es una infraestructura de lo inteligible. No........

© El Heraldo de México