Entre fuegos |
Los tiroteos ocurridos recientemente en Australia y Estados Unidos vuelven a sacudir una conciencia colectiva que parece vivir en estado de sobresalto permanente. Cada nuevo ataque se presenta como una noticia urgente, trágica y condenable, pero también como parte de una rutina que ya no sorprende del todo.
Esa normalización del horror es quizá uno de los signos más preocupantes de nuestro tiempo. Insistir en que se trata de hechos aislados es una forma cómoda de evitar preguntas incómodas. La violencia armada no surge en el vacÃo ni es producto exclusivo de individuos âfuera de sÃâ. Responde a contextos sociales cada vez más tensos, donde el enojo, la frustración y el miedo se acumulan sin canales claros para ser procesados. Cuando la violencia se convierte en lenguaje, el resultado........