El fiscal del hierro |
El domingo pasado, a los 77 años, murió Javier Coello Trejo, un abogado que construyó su carrera bajo las reglas sucias del antiguo régimen. Como ocurre con la mayoría de los políticos que mueren en este país, sus contemporáneos y colegas lo despidieron como si estuvieran despidiendo a un santo. Pero él mismo decía que para muchos fue “un cabrón”.
En sus memorias, Coello Trejo cuenta diversos pasajes que, siendo subprocurador, vivió con famosos traficantes y narcofuncionarios. De Amado Carrillo, por ejemplo, cuenta que estaba tan golpeado cuando fue a verlo a la prisión militar que tuvo que trasladarlo de urgencia a los separos de la procuraduría, donde armaron una sala de terapia intensiva. Que años después, Carrillo le agradeció el gesto de salvarle la vida al advertirle que querían secuestrar a su hijo Javier. Coello Trejo condena la salida de prisión de Carrillo bajo sobornos pero rechaza que haya sido beneficiado de ese dinero como acusó el desaparecido José Alfredo Andrade, abogado de Carrillo. De hecho, según Andrade, Coello Trejo le habría pedido luego ayuda al traficante para que intercediera por sus escoltas, José Luis Pérez Flores e........