Marco Rubio: Lealtad frÃa
Marco Rubio no llegó a la polÃtica exterior para redimir a América Latina, llegó para ordenarla según los intereses de Estados Unidos y lo hizo desde una convicción personal: el comunismo no es solo una idea equivocada, es una herida heredada. Cuba, el origen; Venezuela, el escenario.
Hijo del exilio cubano, Rubio entiende que Donald Trump no cree en la diplomacia como virtud, sino como herramienta transaccional, y no discute esa lógica, la perfecciona. Su lealtad no es ideológica, es funcional. Trump amenaza, Rubio estructura; Trump presiona, Rubio negocia. Confiable porque no es un romántico, pero sà un hombre sensible que entiende que la polÃtica es cabeza frÃa y corazón caliente, supo convertirse en el factor que conecta sanciones, petróleo, rehenes y relato moral en una sola ecuación.
Venezuela fue el laboratorio, no como causa........
