2026: ventaja temporal y competencia territorial

En el análisis del poder público suele cometerse un error recurrente: leer los gobiernos por calendario y no por fases de poder. Sin embargo, en política pública y en economía política, el factor decisivo no es cuándo se inicia un sexenio, sino cuándo comienza a operar la planeación y a producir efectos reales en el territorio. Esa diferencia, aparentemente técnica, es la que separa a los gobiernos que administran del día a día de aquellos que reconfiguran el desarrollo.

Todo gobierno atraviesa en su primera mitad tres momentos bien definidos. El primero es el de instalación: ordenar la casa, tomar decisiones estructurales, asumir costos iniciales y definir prioridades. El segundo es el de consolidación institucional: cuando el control del aparato público se afirma y la planeación deja de ser diseño para convertirse en ejecución. El tercero es el político: cuando el ejercicio efectivo del poder empieza a proyectarse hacia el ciclo intermedio; 2026 es el año en el que esas tres fases se cruzan.

No es simplemente “el segundo año”. Es el año en el que la planeación ya fue tomada, el control institucional ya se ejerció y la ventana política comienza a estrecharse. En ese punto, el poder deja de ser potencial y se vuelve capacidad........

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