Bienvenidos a un Mundial entre narcos y anarcos |
Después del inacabado espectáculo de ser un país acusado de tolerar a gobernadores narcos, llega la temporada de los anarcos. Desde el lunes la Ciudad de México es un campo de exhibición para consumo planetario de prácticas de anarquía con un gobierno sin política.
El ser famosos por la connivencia con el narcotráfico es una de las formas en que México acepta el fracaso de su clase política. Quienes en urnas disputan el poder en este país, luego se acomodan para no hacerle olas a quienes realmente mandan. Hasta que la simulación se vuelve inocultable, como en Sinaloa, o en Jalisco, o en Michoacán, o en Nayarit y ni qué decir en Tamaulipas, Colima, Guerrero y las Bajas.
La gente en Roma o en Santiago no precisa ver las series televisivas para entender de qué va verdaderamente la cosa en México: basta y sobra con que prenda las noticias, lea un portal o navegue por sus redes sociales.
Narcobloqueos, asesinatos de madres y hermanas buscadoras, masacres en bares y en fiestas patronales (“que ya........