Electrificar no basta, la verdadera transformación está en el sistema

Durante buena parte del siglo XX, el progreso se midió en toneladas de acero, kilómetros de carreteras y barriles de petróleo. Hoy, ese paradigma comienza a agotarse. La electrificación se perfila como el nuevo eje de transformación económica, no porque la electricidad sea una novedad, sino porque por primera vez se plantea como el vector dominante para mover transporte, industria, ciudades, hogares y agricultura de forma integrada.

El cambio ya es visible. El transporte ligero avanza con rapidez hacia la movilidad eléctrica, impulsado por la reducción de costos de las baterías, el aumento de la densidad energética que se traduce en mayor rango de autonomía, el impulso a redes de carga suficientes y confiables, la presión regulatoria y un consumidor cada vez más consciente. En los hogares, tecnologías como las bombas de calor, las estufas de inducción y los sistemas de........

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