Pluris sí o pluris no y, sobre todo, pluris cómo… |
Mucho se ha discutido sobre la pretensión de desaparecer la figura de legisladores de representación proporcional, también conocidos como plurinominales o simplemente pluris, los que llegan por listas de partidos y sin tener que competir por votos. Dentro del debate de la aún no presentada iniciativa de reforma electoral, predominan las voces, tanto en la oposición como en la ‘4T’, de quienes alertan que suprimirlos mermaría la presencia de las minorías en el Congreso. Cierto. Pero al margen de lo que conviene a los partidos –que generalmente sólo ven por sus intereses–, la reflexión debe ir más allá y girar en torno de la pertinencia del modelo actual y su aporte a la vida democrática del país.
Como es sabido, el reparto de curules en la Cámara de Diputados y de escaños en el Senado obedeció en su momento a la necesidad de que las minorías se vieran reflejadas en el Legislativo y propiciar así la pluralidad. No es que ahora ya no se requieran equilibrios, pero el uso faccioso y abusivo de la figura de los pluris ha hecho que se cuestione su existencia y se plantee si es buen momento para ajustar el modelo y hacer que esos espacios en el Congreso no respondan ya a cuotas partidistas ni sean designados por las cúpulas para pagar favores o usarlos según les convenga.
Históricamente, al ser listas cerradas, los primeros lugares suelen destinarse a los dirigentes de los partidos –un auténtico agandalle,........