Dos insurgencias y las grietas del Big Money
Hace 16 años, la Suprema Corte de Estados Unidos sentenció a la política electoral estadounidense a estar dominada por el dinero. Hoy, una nueva ola de candidatos jóvenes y antiestablishment parece dibujar otro futuro. En el caso Citizens United vs. la Comisión de Elecciones Federales, la corte determinó que las corporaciones tienen derecho a la libertad de expresión, por lo que no pueden limitarse sus gastos políticos. Si bien existe un límite a las donaciones directas a campañas, entidades privadas pueden desarrollar sus propias campañas paralelas, recaudando y gastando fondos sin límites: nacen así las Super PACs.
El pasado 4 de agosto, una de las principales Super PAC sufrió una derrota estrepitosa en las elecciones primarias demócratas para el Senado en Michigan. Se trata del United Democracy Project, el súper PAC del American Israel Public Affairs Committee (AIPAC), el poderoso lobby proisraelí que durante décadas ha garantizado el respaldo bipartidista de Washington a Israel. En estas primarias, Abdul El-Sayed derrotó a la candidata del establishment demócrata, la congresista Haley Stevens, por apenas 14 mil 893 votos, con todo y que el gasto externo a favor de su rival lo superó once a uno.
El método de AIPAC........
