Un poderoso hombre llamado Don Dinero
Lo nuevo no siempre es mejor.
Una de las mayores críticas al sistema judicial anterior era el acaparamiento del poder, la concentración de decisiones y el empoderamiento de unos cuantos personajes que terminaban convertidos en dueños de parcelas enteras de la justicia.
La reforma-venganza del Bienestar prometió acabar con eso. Hoy la historia se repite. Solo cambiaron los protagonistas.
Se creyó que con la llegada de Hugo Aguilar a la presidencia de la SCJN comenzaría una nueva época. Que, emulando la historia de Benito Juárez, sería el héroe que la justicia mexicana necesitaba: el protagonista perfecto de una novela cuyo guión —acordeón podría llamarse— parecía escrito de antemano.
Pero el tiempo dijo otra cosa.
Frente a una presidencia tibia, quien verdaderamente ha tomado las riendas del Poder Judicial federal es un poderoso hombre llamado –inhale y exhale– Don Dinero o Néstor Vargas, para los amigos.
Exconsejero jurídico de Claudia Sheinbaum cuando era jefa de Gobierno de la CDMX y hoy presidente impuesto del Órgano de Administración Judicial, Vargas entendió antes que muchos una regla elemental del poder: quien controla el dinero, controla casi todo.
Presupuesto, plazas, nombramientos, ascensos, estructura y recursos pasan por el organismo que encabeza. Y Don Dinero sabe perfectamente cuánto vale tener la........
