La fiesta del castillo |
Sí, fue en el castillo de la emperatriz Carlota.
Sí, estuvieron invitados lo más alto de la sociedad mexicana, las autoridades de la FIFA y los muchos cuatroteros largos de lengua y cola.
Sí, se comieron su propio discurso de austeridad.
Sí, no tuvo madres… buscadoras…
Sí, fue una simulación.
La cena previa a la inauguración del Mundial fue un evento por todo lo alto. Un momento de élite que no estaba incluido en el combo de los boletos “machuchones”, que miles de aficionados compraron para no perderse un solo minuto del partido inaugural, en el Estadio Azteca-Banorte-Ciudad de México.
No fue de jeans, fue de smoking o traje con corbata; no fue de minis (faldas), fue de largo. No fue de colores, fue de oscuro. Del mismo tono que estaba el clima político y social para el gobierno de la República los días previos al Mundial. Con la CNTE gritando consignas. Las cadenas internacionales, de todo el mundo mundial, nunca mejor dicho, transmitieron el Zócalo capitalino, sede del Fan Fest, con vallas metálicas que reflejan la ya acostumbrada fobia a las marchas de la izquierda mexicana. Esa era la imagen del Mundial, exportada desde el gobierno de la........