El negocio de la vacuna Patria

Fue una ocurrencia de López Obrador, un agujero presupuestal y un fracaso anunciado.

En 2023, el gobierno reconoció un gasto de 973 mdp, pero resulta que, oficialmente, la Unidad de Administración y Finanzas solo tenía reconocidos 549 mdp. O sea, andan bailando 424 mdp, lo que representa una lana importante que bien podría comprar medicinas para el cáncer, o prótesis, o material quirúrgico que no hay en los hospitales.

Los datos son del propio Conahcyt y hasta hoy no hay una declaración oficial que aclare adónde se fueron los 424 mdp restantes.

¿Quién se quedó con la mayor parte del dinero?

Con el sello cuatrotero por delante. La mayor parte del dinero no se destina a científicos o a insumos, sino a empresas que gestionan el estudio.

Investigación biomédica

No se observa contratación directa con los hospitales o laboratorios, sino mediante organizaciones de investigación por contrato (CRO), ILS Clinical Research, Oaxaca Site, CAIMED, entre otras.

“Conducir el protocolo”, “Servicios de CRO” o “Gestión de viáticos” son los conceptos que se facturaron para ejecutar estudios y pagar a terceros, incluso voluntarios y otros laboratorios. Vamos, en castellano, pulverizaron los mil millones para realizar la trazabilidad del dinero.

Para poner un ejemplo, sólo a CAIMED se le pagaron 15 mdp por “conducción del protocolo” y posteriormente otros 15 mdp por el........

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