Clara, la censuradora
Lo imposible sucedió. Clara alineada, por las buenas, con la presidenta Sheinbaum y la Ley Censura. Pues no hay cómo olvidar que durante la campaña de 2024 las dos señoras no se llevaban. Tuvieron que subirse a un Aveo y grabar un video para aclarar el jaloneo que todo mundo vio, arriba del templete, el día del arranque de campaña de Sheinbaum en el Zócalo, el 1 de marzo de 2024. El enojo de Sheinbaum era razonable: le tumbaron a su Batman antes de que pudiera conquistar la CDMX.
Hoy Brugada, en la CDMX, está haciéndole el trabajo sucio a Sheinbaum, de la mano con Anita Lomelí. Blindó las mentiras de Morena con: amenazas y tranzas. Me explico.
La CDMX tiene más de 5 mil espectaculares. Pero sólo mil 110 tienen permisos; 22% legales vs. 78% ilegales. El negocio de los espectaculares es casi casi como los taxis pirata y los vendedores ambulantes: dinero negro que llega a las arcas cuatroteras en la CDMX. 5 mil millones de pesos anuales, solo de espectaculares.
Según la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano, si se suman vallas y marquesinas, hablamos de 40 mil espacios. El tamaño del negocio se va al infinito.
Lo bueno para los dueños de los espacios es que existe “la tolerancia”. Lo malo para la libertad de expresión es que “la tolerancia” viene acompañada de “obediencia perfecta”. Con este esquema muy “organizado” (“crimen organizado”, dirán algunos) es que Clara Brugada puede censurar lo que se dice en los espectaculares de la CDMX, donde circulan 5 millones de vehículos, 60 mil taxis y 30 mil camiones de transporte público todos los días.
Clara quiere tapar el sol con un........
