Autonomía del banco central: pilar de la estabilidad económica

En tiempos de incertidumbre económica, la tentación de subordinar la política monetaria a los objetivos de corto plazo del Poder Ejecutivo representa uno de los riesgos más graves para la estabilidad de cualquier nación. La autonomía de un banco central no es un capricho institucional ni un privilegio burocrático sino una conquista histórica que responde a décadas de evidencia sobre los estragos que produce la intervención política en las decisiones monetarias. Cuando un banco central cede ante presiones para estimular artificialmente el crecimiento mediante recortes de tasas de interés que no corresponden a las condiciones inflacionarias del momento, se pone en juego el valor de la moneda y, con ello, el poder adquisitivo de millones de ciudadanos.

El mandato de un banco central debe ser claro, acotado y resistente a los ciclos políticos. La experiencia internacional así lo demuestra. El Banco Central Europeo tiene como objetivo primordial mantener la estabilidad de precios en la zona euro, con una meta de inflación medida en el mediano plazo. La Reserva Federal de los Estados Unidos opera bajo un mandato dual que comprende la estabilidad........

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