La nobleza de sanar

Durante ya un tiempo considerable he escrito y hablado sobre la justicia, el Derecho, la política, las instituciones y los deberes que tenemos como mexicanos.

He señalado, cuando lo he considerado necesario, aquello que lastima a México; y también he defendido, con convicción, aquello que creo que lo merece.

Sin embargo, debo reconocer que no he hablado lo suficiente de los mexicanos que salvaguardan nuestra salud. Y tal vez no lo había hecho porque, como suele ocurrir, uno no alcanza a observar la grandeza de ciertas vocaciones sino hasta que la vida lo pone frente a ellas.

Recientemente pasé cerca de un mes en terapia media en el Hospital ABC de Santa Fe. Mi salud ha sido delicada y mi familia ha vivido conmigo momentos de profunda preocupación e incertidumbre.

En ese tiempo pude ver, de manera directa, lo que significa la medicina cuando se ejerce con ciencia, consciencia, disciplina y, sobre todo, con humanidad.

Porque un buen médico no solamente estudia, diagnostica y receta; un buen médico acompaña y entiende que detrás de cada expediente hay una historia, una familia, una angustia y una vida que merece ser cuidada con respeto y dignidad.

En México discutimos a diario de política, de economía, de........

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