El poder de la palabra

Pocas cosas en la vida son tan subestimadas como la palabra. La usamos todos los días, casi sin pensar, como si fuera un recurso inagotable, como si no tuviera consecuencias.

Y, sin embargo, la palabra es una de las fuerzas más poderosas que ha conocido la humanidad. Con ella se han construido civilizaciones, se han justificado guerras, se han sanado almas y también se han destruido conciencias.

La palabra, dicha o escrita, es comparable a una granada de fragmentación, pues una vez lanzada, ya no puede detenerse. Sus fragmentos se dispersan, y seguro dejan huella. Puede hacer un bien profundo o un daño irreparable. No hay neutralidad en la palabra, siempre impacta.

Un texto bien colocado, en el momento adecuado y frente al público correcto, puede cambiar la manera de pensar de una sociedad entera. Así ha ocurrido una y otra vez a lo largo de la historia.

Ideas que comenzaron como simples palabras terminaron transformándose en movimientos, en reformas, en revoluciones morales o jurídicas. Por eso, quien escribe, y más aún quien habla, tiene una........

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