El singular caso del jitomate
El jitomate no es solo una presencia cotidiana en nuestras mesas, sino quizás uno de los productos frescos que más tienen que ver con la inflación
En la primera semana de abril, un kilo de jitomate llegó a venderse por encima de 55 pesos en varias centrales de abasto del país. Un año antes, el mismo kilo rondaba los 25 pesos.
No se trata de un simple brinco estacional. Es la señal más visible de una fragilidad estructural en el sistema de abasto alimentario de México, concentrado en exceso en una sola región que enfrenta una compleja problemática.
El golpe estadístico quedó registrado con claridad. En marzo de 2026 el jitomate aumentó 42.01 por ciento mensual y representó casi el 30 por ciento de la inflación registrada.
Su ponderación en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es de apenas 0.79 por ciento, inferior a la de la tortilla, el pollo o el huevo. Sin embargo, es especialmente volátil: mientras el jitomate se disparaba, el pollo subió solo 2.82 por ciento y el huevo incluso registró una baja. Además, junto con el limón, fue uno de los productos que más impulsaron el aumento de la canasta........
