Tras la joya de la corona

Los plazos se siguen ampliando para conocer el real alcance de la tan llevada y traída Reforma Electoral, como si se tratara de cualquier cosa y no de algo tan delicado y trascendente como el ejercicio de los derechos de la ciudadanía para elegir en libertad a sus representantes, así como de las reglas de acceso a los cargos públicos. Nos “enteramos” por “filtraciones”, por declaraciones entrecortadas, cuando en una democracia deberían ser transparentes las posiciones y razones de quienes discuten sobre algo que incidirá en la vida de la República.

Primero, no sé qué pensar al ver a la primera Mandataria del país el jueves por la mañana entrando al detalle del número de regidurías en algunas alcaldías, de la integración de congresos y de las remuneraciones de funcionarios locales. Con la misma asiduidad me gustaría verla presentar las cuentas de Pemex y CFE, así como abordar otros problemas de mayor relevancia.

No quiero decir que no sea importante que la Presidenta señale áreas de ahorro y mejora, pero si se trata sólo de un mejor uso de los recursos públicos yo le sugeriría iniciar por otras dependencias cuya mejora tendría un impacto mucho mayor que aquellas a las que ahora dedica tanto tiempo. Perdón por el sospechosismo, pero si quien preside la primera responsabilidad........

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