Cuando el cambio se va sin haber llegado

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Lo que más necesitaba Colombia, en un momento tan crucial como este, era una fuerza social capaz de heredar lo mejor del gobierno de Petro y de salvarnos de lo peor del gobierno de Petro.

Lo mejor de Petro ha sido su sensibilidad social, su reivindicación de los excluidos, su esfuerzo por poner recursos en los bolsillos de los pobres, su discurso contra el cambio climático y su valor para oponerse públicamente a las políticas nefastas del actual gobierno de los Estados Unidos.

Lo peor de Petro ha sido su incapacidad de echar a andar cambios reales en la economía, en la política y en la cultura del país, su práctica vacía frente al cambio climático, su asistencialismo al fiado, su incoherencia, su caos administrativo, su inexistente política de seguridad, su manifiesta incapacidad no solo de manejar el país sino de manejar su propio gobierno, que da bandazos sin tregua porque sus funcionarios van cada uno por su lado, rivalizando entre sí y terminan enfrentados a veces de un modo escandaloso.

Es típico de Petro, de su capacidad infinita de hablar para todos y de su incapacidad infinita de hablar con cada uno, este conflicto que mantiene al país resbalando entre la vanagloria y la frustración, entre el coraje y la imprudencia, entre la libertad y la irresponsabilidad, entre los cambios profundos y los cambios aparentes.

Va a ser muy difícil para quien quiera continuar con su proyecto responder por qué Petro dejó las reformas en manos de los........

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