La neblina y la velocidad
Audio generado con IA de Google
0:00
0:00
Debo decir que a veces me sorprende el miedo a los aviones. No porque no entienda lo terrorífico que puede ser caer de miles de metros en el cielo hacia una muerte casi segura en tierras desconocidas sin posibilidad de avisar ni despedirse —qué susto, ¿no?—. Pero para ilustrar lo extraño de este miedo a montar en salchichas voladoras de metal, quiero que se pongan en la siguiente situación:
Van en su carro a toda velocidad. Van con la ventana abierta (si es Bogotá está abierta solo a medias, por si acaso) y se están fumando un cigarrillo o disfrutando de su vicio de preferencia. Vienen cantando esa canción que aman tanto que no les importa que los oigan cantar mal. Van por la autopista y suena una notificación en su celular; de hecho, se toman unos segundos para revisarla, porque ven que es ese amigo que manda los mejores memes. Está buenísimo. Se ríen, luego graban una nota de voz en la que repiten la risa para que su amigo sepa que sí les........
