La suma ideológica

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El Pacto Histórico mostró cohesión, disciplina, emoción, maquinaria. En las elecciones para Senado creció en los lugares más inusitados y en las plazas donde es fortín, por igual donde es anatema y milagro. En Salgar, por ejemplo, la cuna de Álvaro Uribe, pasó de 66 a 150 votos. En El Retiro, el municipio más uribista de Antioquia, dobló y algo más el número de sus votantes y fue la segunda fuerza política. En Tierralta, Córdoba, plaza de viejas luchas, donde Uribe es patrón y el gobernador Erasmo Zuleta jefe, casi multiplicó sus votos por tres. En Yarumal, tierra proscrita, apenas pasó de quinientos hace cuatro años y ahora contó mil doscientos. Y así podríamos seguir por Caucasia, Puerto Boyacá y otros municipios donde el Pacto Histórico no las tiene todas consigo. Es más, en un departamento como Casanare, creció el 27 % mientras el Centro Democrático perdió mil voticos.

Si queremos........

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