El lado oscuro de la Tierra

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Tiene mucho de sueño esa imagen de la tierra que nos llega desde la escotilla de la nave Orión recién empujada hacia la Luna. El silencio, la oscuridad, el movimiento convertido en una extraña quietud. “En el sueño somos el ser de un Cosmos”, escribe Gaston Bachelard, quien interpreta la ingravidez como una necesidad onírica y poética, un vuelo siempre dulce y difuso. La furia del incendio del despegue nos lleva a una noche nueva, embriagante.

Estando un poco más cerca de las estrellas, puntos que los hombres han unido creando seres que les ayuden a la memoria y la superstición, aparece otro milagro señalado por el mismo Bachelard: la nebulosa que forman las estrellas, la leche derramada de la vía láctea, “este requesón aéreo que forma una vida imaginaria. La leche de la luna cae y baña la tierra…”.

Pero los tripulantes de Orión están en la oficina, deben dejar la filosofía para........

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