Juicios a narcos: en el Imperio o en el Territorio Libre de América |
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El 5 de enero de 2026, tras el contundente golpe al régimen venezolano, autoridades federales norteamericanas les leyeron la cartilla de derechos al dictador Maduro y su esposa para luego ponerlos a órdenes del Alvin Hellerstein, Juez del Distrito Sur de Nueva York, designado en 1998 por Bill Clinton e instructor del caso desde 2020. Ni siquiera quienes critican este “secuestro” han sugerido que Hellerstein está controlado por Trump.
La que fue todopoderosa pareja llegó al tribunal bajo fuertes medidas de seguridad. Primero en helicóptero desde el centro de detención, uno de los de los más infames del país, con varios peligrosos capos de la droga. Llegaron a la corte con grilletes en los tobillos y uniforme de prisionero. Tendrán los mismos derechos que cualquier persona acusada de un delito en EE. UU., incluido un juicio con jurado.
A la audiencia asistió Nizar El Fakih, abogado venezolano que defendió prisioneros políticos bajo Chávez. Como tantos opositores, se exiló en EE. UU. Describió el drástico cambio en la actitud del acusado, desde una entrada “rozagante” saludando alegremente a los presentes, deseándoles el happy new year hasta sentarse en el banquillo de los acusados. Cuando Hellerstein le ordenó ponerse de pie para confirmar su identidad, creyéndose aún presidente, Maduro se declaró “prisionero de guerra”........