Cuatro años a bordo de él mismo

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

Como al presidente electo parece que no le gusta trabajar, es decir, gobernar, tendrán que multiplicarse los funcionarios cercanos y su vicepresidente, tal como ha sucedido. Ha mirado de lejitos esas reuniones tediosas de porcentajes y de cifras del comienzo del empalme; llega y se va con la misma premura, para instalar reuniones territoriales. Da la sensación de rehuir a juntas con bancos y fondos de inversión; en su mayoría con personajes anónimos, es decir, con técnicos de poco........

© El Espectador