Cuatro años a bordo de él mismo |
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Como al presidente electo parece que no le gusta trabajar, es decir, gobernar, tendrán que multiplicarse los funcionarios cercanos y su vicepresidente, tal como ha sucedido. Ha mirado de lejitos esas reuniones tediosas de porcentajes y de cifras del comienzo del empalme; llega y se va con la misma premura, para instalar reuniones territoriales. Da la sensación de rehuir a juntas con bancos y fondos de inversión; en su mayoría con personajes anónimos, es decir, con técnicos de poco........