Victoria vergonzosa |
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Todavía faltan siete días para que abran las urnas y sepamos qué tanto acertaron, se equivocaron o nos manipularon las encuestas, pero hace rato que está claro quién ganó: en estas elecciones presidenciales en Colombia triunfaron la falta de ideas y de debate, la violencia digital, la marrulla, la hipocresía, la desfachatez, el embuste y el show.
No es que los anteriores comicios de este tipo hayan sido propiamente ejemplo de juego limpio y pulcritud, pero en estos cada vez se robustece más la lista de lo indecoroso, y lo que falta por saberse. En el buen análisis de la política electoral de nuestra historia reciente siempre se dice que la podredumbre es más explícita en las legislativas y locales, con sus componendas y ríos de billete comprando votos al detal, y que la de presidente suele ser una elección más emocional. Como nunca, esa supuesta dimensión emocional está hoy administrada por el cálculo, la........