Paradojas literarias |
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Algunos preceptos de la literatura son lógicos, otros son contraintuitivos, paradojales, pero todos son discutibles porque la literatura es una materia subjetiva. Ejemplos. Si usted es prosista, su estilo debe ser claro. Si se apellida Joyce o Kafka tiene derecho a ser oscuro. Si es poeta tiene que serlo, salvo que tenga el pulso preclaro de Jaime Sabines, Darío Jaramillo o Miguel Hernández.
Una noche de 1948, Bioy Casares le preguntó a Borges cómo se reconocía un buen poema. Borges bizqueó ligeramente con su ojo más nublado, carraspeó, bebió un sorbo de leche tibia con hojas de menta, tosió en latín y sentenció en castellano: «El poema bueno se corrige fácilmente. El malo no tiene arreglo».
Los que escriben estéticas viven ensayando definiciones de la belleza. Pitágoras la definió con números y proporciones; Kant dijo que la belleza es una cosa que desespera; Duchamp dijo que estaba en el ojo, no en el objeto, pero la definición más esotérica sigue siendo la de Rilke: «La belleza es apenas el comienzo de lo terrible que aún podemos soportar». (Rilke andaba en esos días con la genio rusa Lou Andreas-Salomé, que venía de enloquecer a Nietzsche).
En Lenguaje y silencio, el judío francés George Steiner asegura que la belleza literaria surge........