En busca del templo perdido |
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Cierto día, tras una retahíla de esas prohibiciones que infligimos a los niños siempre por su bien, tu hijo protesta: “Estoy cansado de tanto no”. A su tierna edad, ya se declara oprimido. Quizá todos sintamos en un momento u otro, como él, que algo muy nuestro sufre menosprecio y ataques. Tú misma refunfuñas y sermoneas contra el desdén por las humanidades. Tzvetan Todorov escribió en Memoria del mal, tentación del bien: “¿Qué hay de agradable en el hecho de ser víctima? Nada, sin duda. Pero, aunque nadie quiera serlo, muchos desean haberlo sido: aspiran al estatuto de víctima”. El lamento colectivo por los agravios pretéritos es…
Cierto día, tras una retahíla de esas prohibiciones que infligimos a los niños siempre por su bien, tu hijo protesta: “Estoy cansado de tanto no”. A su tierna edad, ya se declara oprimido. Quizá todos sintamos en un momento u otro, como él, que algo muy nuestro sufre menosprecio y ataques. Tú misma refunfuñas y sermoneas contra el desdén por las humanidades. Tzvetan Todorov escribió en Memoria del mal, tentación del bien: “¿Qué hay de agradable en el hecho de ser víctima? Nada, sin duda. Pero, aunque nadie quiera serlo, muchos desean haberlo sido: aspiran al estatuto........