Venezuela: el problema ético |
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La detención de Maduro generó tanto voces de condena absoluta como aplausos. Creo que hay que profundizar más porque hay complejidades de diversa índole. Entre ellas, la evolución de los acontecimientos.
En un principio había sido orquestada como un episodio de la lucha contra el narco y la recuperación del hilo constitucional. Pero hacia el mediodía del 3 de enero vino la rueda de prensa de Trump. Ya la cuestión fue el petróleo y la decisión de “administrar” a Venezuela como si se tratara de un patronato inédito en los tiempos que corren.
El marco inicial es la ilegalidad internacional de la operación norteamericana. Una operación sin apelación a algún procedimiento multilateral es claramente condenable.
Pero la posición absoluta e inflexible de rechazo al operativo muestra que actualmente la forma de operar la comunidad internacional se ha debilitado de tal manera que un gobierno ilegítimo, que viola derechos humanos a escala protuberante, termina beneficiándose de la impotencia que produce una mezcla de inflexibilidad y desmantelamiento de mecanismos eficaces para suprimir las graves violaciones.
Ahora cada potencia se adueña de un territorio y no hay mucho que hacer. Rusia invade a Ucrania. Gaza es objeto del genocidio brutal. Algunos países latinoamericanos utilizan métodos repudiables para permanecer en el poder.
El dilema moral es dramático. ¿De qué modo el apego a la legalidad, si se mantiene de manera absoluta, puede terminar prolongando las graves violaciones de los derechos humanos........