Dos ideas constitucionales
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La prensa ha publicado dos escritos recientes: una reflexión sobre la inconveniencia del sistema presidencialista, del doctor Uprimny, y la columna de Néstor H. Martínez en la que afirma que fue un error realizar elecciones en fechas separadas.
Uprimny describe las dificultades del sistema presidencialista de cara a la democracia y, en particular, frente a un escenario multipartidista. Lo hace en un escrito impecable en el que recoge las ideas ya clásicas sobre esta cuestión. Presidentes sin mayoría en el Congreso, períodos fijos y casi inamovibles que perpetúan las crisis creando callejones sin salida, presidentes impotentes, prepotentes o enmermelados, mandatarios que se arrogan el nombre del pueblo con base en el mandato directo que han recibido, olvidando el mandato del propio Congreso y la tarea de control de otros órganos, las cortes entre éstos y, finalmente, gobiernos ineficaces y bloqueados. Concluye que el parlamentarismo es mejor para la democracia porque brinda eficiencia y desata las rupturas a un menor costo.
Veo una debilidad en la disertación de Uprimny: no una falla conceptual sino una disonancia tópica porque es un parche donde no reside la herida. Este jurista tendría razón plena de cara a un contexto distinto. La realidad de momento en Colombia es que no hay partidos. Quedan escombros de algunos y, a su lado, estructuras ya disueltas. Parlamentarismo sin partidos es una utopía. Y, para mí, la mala noticia es que los partidos no volverán. La personalización de la política es irreversible y universal. Y en nuestro........
