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La administración Petro y el Pacto Histórico, en deuda con el país

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01.08.2026

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Al senador Iván Cepeda, el de la desobediencia civil y del gabinete alternativo (o gabinete en la sombra), su propuesta formulada en Valledupar, que el progresismo volverá al poder en 2030, no se le va a cumplir, porque la ciudadanía está hastiada con los errores del gobierno saliente y la corrupción que ha salpicado básicamente a las entidades estatales. Los 12,7 millones de votos que obtuvo en la pasada contienda electoral, los sacrificó al renunciar a la dirección del Pacto Histórico y delegarla en el presidente saliente. Con esa actitud demuestra que no tiene el talante suficiente para la dirección del Estado.

El pronunciamiento reciente, tanto de Cepeda como el de la exsenadora Pizarro, sobre las hermanas Juliana y Verónica Guerrero, rechazando la corrupción implícita en el entramado de estas jóvenes para cobrar dinero a empresarios a cambio de prometerles contratos en entidades del gobierno, es oportunista y extemporáneo. Cepeda y Pizarro, como senadores elegidos desde 2022, conocían las denuncias sobre la financiación de la campaña presidencial por parte de Ricardo Roa; “el pacto de la Picota”, del 8 de abril de 2022, protagonizado por Juan Fernando Petro en compañía de Danilo Rueda; los petrovideos revelados por la revista Semana, con las acciones amenazantes del señor Roy Barreras. Quiere decir que, desde el inicio del gobierno de la izquierda, los aludidos senadores guardaron silencio, al que se acostumbraron cuando sobrevino la avalancha de corrupción reconocida por la opinión pública. Posiblemente, abrumado por esa evidencia, el entonces candidato Cepeda propuso al exministro Iván Velásquez para liderar el que llamó: “Nuevo Sistema Nacional Anticorrupción”. Así son los vaivenes de esa facción........

© El Espectador