Dar participación accionaria agroindustrial a los campesinos en vez de un pedazo de tierra

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A la luz de la conversación reciente sobre la reforma agraria se diría que, sin cuestionarnos, asumimos que a finales de este siglo, por poner un horizonte significativo, seguiremos teniendo campesinado, es decir, un grupo social y productivo sujeto al cultivo de la tierra bajo condiciones desfavorables, como se entiende. ¿Sería deseable? La respuesta obvia es que no.

Dentro de 75 años y ojalá menos el campesinado de hoy debería haberse transformado en una clase empresarial que vive en centros poblados con buenos servicios públicos y se transporta en vehículos propios para ir a supervisar cultivos mecanizados. Podría decirse que no lograr esto sería un fracaso de un proyecto de sociedad.

En una visión no estática y liberal de la sociedad los individuos y grupos sociales evolucionan en el sentido de liberarse de las adscripciones (a la tierra, p. e.), se independizan culturalmente (los hijos diluyen los lazos atávicos, p. e.) y mutan sus identidades (bajo diferentes influencias), todo lo cual ocurre inexorablemente, aun si se legisla en contra, como en Colombia.

Con este marco podríamos ver el sujeto y el objetivo de la reforma agraria de un modo distinto. El sujeto como........

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