Petro o el cambio desde la vieja política

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Lunar de la América Latina, no hubo en Colombia populismo sino clientelismo. Pero con Uribe y Petro el populismo llegó para quedarse. Desde orillas opuestas, uno y otro ensamblaron en una matriz de hierro la atávica trilogía del poder tradicional —populismo, clientelismo y corrupción—, que medrara en países con mares de masas flotantes, informalidad y desigualdades abismales. La paradoja es que precisamente el mandatario de izquierda suscribiera ese paradigma, cuando de él se esperaba el cambio, la reforma que el pueblo ninguneado anhelaba en cabeza del líder que por vez primera le daba voz, participación y arrestos para encarar a la élite despótica que había ostentado el poder. Si bien hostilizando a la democracia liberal y pescando adeptos para su cauda política con inescrupulosa atarraya lanzada sobre los fondos de la nación. Para trocar derechos en favores de alivio pasajero mientras engavetaba las estrategias del........

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