menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El terremoto del olvido

13 0
21.09.2026

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

El terremoto del 10 de agosto de 2026 no solo derrumbó edificios: derrumbó la ilusión de que nuestras ciudades podían seguir creciendo sin memoria. Lo que se vino abajo en Cali, Pereira y Manizales no fue únicamente obra de la naturaleza, sino el resultado acumulado de décadas de decisiones tomadas como si el territorio no tuviera historia, como si la tierra no recordara.

En Cali, la ciudad olvidó sus ríos. Se sabía desde los años 50 que la urbe debía crecer hacia el piedemonte y no hacia los humedales del Cauca. Lo dijeron Wiener y Sert, lo advirtió la Sociedad Colombiana de Ingenieros, lo repitieron expertos durante décadas. Pero…

En Cali, la ciudad olvidó sus ríos. Se sabía desde los años 50 que la urbe debía crecer hacia el piedemonte y no hacia los humedales del Cauca. Lo dijeron Wiener y Sert, lo advirtió la Sociedad Colombiana de Ingenieros, lo repitieron expertos durante décadas. Pero la ciudad eligió olvidar. Se construyó sobre arenas finas, limos saturados y cauces enterrados. Se rellenaron humedales, se enderezaron ríos, se levantaron barrios enteros sobre suelos que nunca dejaron de ser agua. Cuando llegó el sismo, el subsuelo hizo memoria: los antiguos cauces respondieron como líquido y las estructuras mal calculadas cedieron. No fue........

© El Espectador