Parranda en la cárcel y sepulcros blanqueados
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La respuesta de Iván Cepeda sobre el desafiante fiestón que el cabecilla de la Oficina de Envigado, alias Tom, organizó en la cárcel de Itagüí, es justa y cierta, pero políticamente incorrecta: no solo porque Cepeda se encuentra en medio de su campaña para llegar a la Presidencia de la República, sino porque parece que minimiza la gravedad del hecho y el impacto que tiene en la agonizante política de Paz Total del gobierno Petro. Después del asombro que produjeron las imágenes del cantante vallenato Nelson Velásquez y sus músicos en plena presentación, en uno de los patios de esa prisión, el aspirante presidencial divulgó el siguiente mensaje en su cuenta de X: “HIPOCRESÍA. Ahora los amigos y amigas de toda la vida de los jefes de las “oficinas” y “clanes”, están escandalizados por la fiesta en una cárcel. Pero cuando compraron tierras y ordenaron masacres, no se escandalizaban. Hipócritas disfrazados de gente honorable”. Horas antes, Cepeda había dado una breve declaración a los reporteros de Bucaramanga sobre el mismo caso: “de mí no esperen declaraciones contra la paz”. Aunque esta frase fue cercenada puesto que, previamente, se le oyó decir: “yo creo que eso lo deben investigar las........
