El romanticismo de la presidencia estadounidense

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Después del asesinato de Rob Reiner decidí volver a ver algunas de sus películas que tenía pendientes. Me llamó la atención en especial Mi querido presidente. No solo porque no coincide con la mayoría de descripciones que suelen hacerle los críticos, que la enmarcan sobre todo como una historia de amor, sino por la relevancia inesperada que adquiere en un contexto como el de la presidencia de Donald Trump.

La película, más allá del romance del protagonista, el presidente Andrew Shepherd, es una reflexión sobre la presidencia misma. Casi como si estuviéramos viendo una cinta sobre alguna monarquía europea del siglo XVIII, Reiner nos va mostrando imágenes de la Casa Blanca como un palacio: salones inmensos, cenas de gala, bailes, recepciones solemnes, guerras con otros países, trajes perfectamente........

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