La vendedora de aire


Audio generado con IA de Google

0:00

0:00

La primera vez que se lo escuché decir, me quedé helado:

—Yo vendo aire.

Ser un preguntón constante te permite, fuera de acercarte a los demás de una manera más íntima y cercana (a menos que se despierten paranoias no tan ocultas y siempre latentes), encontrarte con historias que muchas veces se quedan dando vueltas en tu cabeza, preguntándote:

—¿Cómo a alguien se le ocurre la idea de vender aire?

No hay otra manera que volver a preguntar, sentarte a escuchar mientras se comparte una sidra y una panetela, porque una amiga está cumpliendo ochenta años.

—Eso comenzó cuando dejé de trabajar para el Estado:........

© El Espectador