Fondos de crédito y capital privado: luego no digan que nadie les avisó
Siempre que pasa algo en los mercados hay alguien que dice eso de "¡quien lo podía saber!". O "nadie lo advirtió". Pues no se va a poder decir en relación con el "Private Equity" (capital privado)"y el "Private Credit" (crédito privado). No después de ver lo que está ocurriendo en EE.UU. y de haber leído este artículo.
"Privado" significa que invierten en activos – en este caso acciones o créditos – que no cotizan en un mercado público (como por ejemplo el SP 500 o el mercado de bonos, públicos y corporativos). En el caso de los créditos, también significa que no están supervisados por ningún banco central.
"Privado", traducido a lenguaje sencillo, significa que son productos de muy baja liquidez. Normalmente se limita a una serie de ventanas periódicas – semestrales o anuales -, en las que se puede realizar una pequeña recuperación parcial del dinero invertido. En cuanto al reembolso, siempre es a varios años vista. Y puede ampliarse a voluntad de la gestora, si no se han podido vender todos o parte de los negocios que tiene el fondo (o los créditos, en el caso del Private Credit)
No estar supervisados por los bancos centrales significa que, además de que no ser como un banco, que tiene toda una serie de filtros y controles para aprobar un crédito, tampoco existen los controles del Banco Central. Como publicó en su día el Financial Times, uno de los problemas que están surgiendo con los fondos de Private Credit es que se limitan a pedir "ratings" a pequeñas empresas, que no son especialmente exigentes.
Estos son los fondos que han decidido "democratizar" en España gestoras, bancos y sociedades de valores. El motivo principal, no nos engañemos, es que es la única forma de justificar comisiones como "las de antes" (que se reparten habitualmente entre los tres componentes de la cadena de distribución). Además, la fidelización del cliente es total, porque no puede salir en muchos años. Esta "democratización" ya se produjo hace muchos años en EEUU y es lo que ahora hace aguas.
Las comisiones de gestión habían bajado muchísimo porque no era justificable cobrar un 2 % por copiar la composición de un índice. La única forma de justificar la vuelta a comisiones, no ya del 2 %, sino muy superiores (especialmente si consideramos los gastos totales del fondo), era decir que analizar compañías que no cotizan no es tan fácil como analizar una empresa cotizada (una forma mejor de justificar comisiones habría sido hacer una buena gestión activa en fondos y carteras gestionadas, o dar un buen asesoramiento, pero ese es otro tema).
El problema que está manifestándose ahora es el de la de liquidez. También el de los resultados - los fondos de Private Equity no están batiendo al SP 500 -, pero es la falta de liquidez lo que está llenando de titulares la prensa económica.
Por ejemplo, teóricamente puedes reembolsar un pequeño porcentaje de tu inversión cada X meses, pero ¿qué pasa si un crédito que tiene el fondo en cartera resulta impagado? Es lo que ha ocurrido con un fondo de la gestora Blue Owl, que ha tenido que cerrar "sine die" las ventanas de liquidez.
Y también un fondo de Black Rock, cuyos partícipes han pedido un reembolso del 10 % en la ventana de liquidez y les han dicho que, como máximo, un 5 %. Y Morgan Stanley y muchos más. El de Black Rock es un fondo "democratizado", que tiene la friolera de 26.000 millones de dólares en cartera. Por eso mientras el SP 500 cae este año menos de un 2 %, guerra incluida, las grandes gestoras de Private Equity y Private Credit caen más del 30 %. El mercado es consciente del problema.
Pero el verdadero problema vendrá el día que haya una recesión. Porque cuando hay recesiones aumentan los impagos y es más difícil vender los negocios. Si ahora que la economía norteamericana crece en el entorno del 3 % surgen estos problemas ¿qué ocurrirá cuando esté cayendo un 1 %?. Cualquier economista sabe que la economía es cíclica y que, tarde o temprano, habrá una recesión. Y en estos fondos el cliente se compromete a permanecer muchos años.
Los fondos de inversión privada, como concepto de inversión, no tienen ningún problema. El problema es que no son para todos los inversores. Son como la comida picante: no es mala por sí misma, es que estómagos que no están preparados. Y nadie podrá decir que no fue advertido. Lo hago ahora, lo hice hace meses en un vídeo en mi canal y antes en septiembre de 2021, en "Los Cuadernos Del Mercado". Será por advertencias.
