Carta a los Reyes Magos

Majestades: En anteriores circunstancias de gran tribulación —la crisis subprime de 2008, la pandemia en 2020, o los estragos derivados de la guerra en Ucrania— se cursaron memoriales urgentes a vuestra sede invisible, solicitando consejo y amparo para superar las adversidades que nos asfixiaban. Hoy, al inicio de 2026, este escrito se remite con menor apremio, pero no exento de gravedad y de preocupación.

El desmoronamiento político en nuestras latitudes lo anega todo como una pleamar necesaria, mientras la economía transita como una huérfana laboriosa y responsable. El ejecutivo de la nación, sumido en una parálisis legislativa, se atribuye logros que son mérito del sector privado. Entre ambas realidades el entendimiento no existe o es insignificante. De forma paralela, los partidarios de los distintos dogmas políticos, lejos de entenderse de manera civilizada, se hallan inmersos en una ola de antagonismo ideológico, donde cada cual pretende imponer su visión a los demás, alimentando una polarización cada vez más visible y corrosiva. Dos plagas que han devorado nuestra hombría de bien, nuestra paciencia y nuestra tolerancia en unos pocos........

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