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Quo Vadis, América

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24.09.2026

EEUU se encuentra ante una encrucijada que sus fundadores habrían contemplado con profunda inquietud. En las elecciones intermedias de noviembre no se enfrentan dos proyectos enraizados en la tradición liberal que dio origen a la República, sino dos desviaciones simétricas de aquella: el trumpismo y un Partido Demócrata cada vez más escorado hacia la izquierda. Ambos se han alejado de los valores que forjaron América —la libertad individual, el gobierno limitado, el imperio de la ley, la igualdad ante la misma y la economía de mercado— y ofrecen al ciudadano un menú de opciones que, en lo esencial, niega el espíritu de 1776 y 1787.

Los Padres Fundadores no diseñaron una democracia ilimitada ni un plebiscito permanente de pasiones. Concebían una república constitucional donde el poder estuviera fragmentado, las mayorías contenidas y los derechos individuales protegidos frente a la tiranía de la muchedumbre o del príncipe. El federalismo, la separación de poderes y la Carta de Derechos no eran adornos retóricos, sino diques contra el poder arbitrario. Hoy, esos principios se perciben como arqueología política.

El trumpismo representa una forma de populismo nacionalista que ha resucitado el mercantilismo, el personalismo caudillista y una desconfianza sistemática hacia las instituciones. No es ni conservador ni liberal en el sentido clásico. Su discurso celebra la voluntad del líder por encima de las reglas. En él no hay defensa alguna del gobierno limitado, sino la promesa de un ejecutivo más fuerte,........

© El Economista