El retorno de la 'planificación' |
El reciente anuncio del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y la profesora Mariana Mazzucato para establecer en España la sede de un Consejo Global para una Economía del Bien Común no es un hito de vanguardia intelectual, sino el enésimo intento de revestir con lenguaje pseudo progresista, casi misionero, el viejo dirigismo estatal que tantas veces ha naufragado en la historia económica. Lo que se presenta ante la opinión pública como una "innovación disruptiva" –moldear mercados hacia un "bien común" definido por cuatro principios vagos y ocho "áreas de indagación"– es la resurrección de la planificación centralizada, disfrazada con los ropajes de la sofisticación académica contemporánea. Es un ejercicio de fatal arrogancia que ignora la lógica del mercado, incentiva la acción de los buscadores de rentas y se traducirá en socialización de pérdidas mientras se privatizan beneficios bajo la coartada del interés general.
De entrada, la premisa central del edificio teórico de Mazzucato –el Estado no debe limitarse a corregir fallos de mercado, sino que debe "crearlos" y "moldearlos"– choca frontalmente con la realidad. Como demostró Hayek, la información relevante para la asignación eficiente de los recursos es, por naturaleza, dispersa, tácita y cambiante. No es adquirible por una mente única ni por un consejo de sabios. Surge de la interacción descentralizada de millones de actores que responden a señales de los precios........