QUE REINE LA COMPASIÓN Y EL AMOR

Uriel Escobar Barrios

En un mundo caracterizado por incertidumbres profundas, desigualdades persistentes, violencias visibles e invisibles, discriminación y una creciente insolidaridad, millones de personas experimentan el sufrimiento como una realidad cotidiana. Las noticias diarias nos confrontan con guerras, exclusiones, pobreza y soledades que parecen normalizarse. En este contexto, las fiestas de fin de año no solo son un tiempo de celebración, sino también una oportunidad simbólica para detenernos, mirar hacia adentro y recordar acontecimientos y mensajes que han marcado la historia del mundo occidental y que siguen teniendo una vigencia ética y humana incuestionable. El nacimiento de Jesús de Nazaret, más allá de las creencias particulares, representa un........

© El Diario