El Valor de lo Profundo |
Padre Pacho
El ser humano es único en la Tierra: tiene la capacidad de pensar, crear y transformar lo que le rodea. No vive solo de instinto como los demás seres vivos, sino que imagina el futuro, inventa, simboliza y hasta se reinventa cuando hace falta.
A lo largo de la historia, este don se ha expresado de mil maneras: en el arte que conmueve, en la ciencia que descubre, en la política que busca justicia, en la educación que abre horizontes, en el deporte que convierte el cuerpo en disciplina y belleza. Todo ello nos recuerda que no somos únicamente biología; también somos cultura, memoria y proyecto compartido.
Claro está, esta capacidad no florece igual en todos. Algunos apenas logran sobrevivir, mientras otros deslumbran con talentos extraordinarios. Y aquí es donde debemos detenernos: muchas veces son la pobreza, la marginación o la violencia las que frenan a tantas personas de desplegar sus dones. Pero, incluso cuando los frutos no se ven, la dignidad humana sigue intacta. Nadie vale más o menos por lo que logra producir: todos valemos simplemente por ser personas.
La verdadera grandeza no está solo en lo que conseguimos hacia afuera, sino en........