CELEBRAR LA INFANCIA, MÁS ALLÁ DE LOS DISFRACES |
María Irma Noreña
El Día de las Brujas llegó a Colombia en la década de los noventa, traído por la influencia del cine y la televisión estadounidense. En un comienzo, la celebración era sencilla y protagonizada por los niños: disfraces hechos en casa, dulces compartidos y calles llenas de fantasía. Con el paso del tiempo, esta tradición se fue transformando y arraigando en nuestra cultura, integrando la alegría y la creatividad propias del pueblo colombiano. Hoy, más que una costumbre extranjera, es una oportunidad para encontrarnos, reír y compartir en comunidad.
Sin embargo, esta fecha va mucho más allá de los disfraces. Nos recuerda la importancia de acompañar a la niñez, de estar presentes en sus momentos de juego, de escucha y de aprendizaje. Cada actividad, cada gesto de ternura, cada conversación que sostenemos con un niño contribuye a fortalecer su desarrollo emocional y social.
Celebrar también es cuidar, orientar y estar disponibles con amor.
En Colombia contamos con una política de Estado que reafirma ese compromiso: la Ley 1804 de 2016, que dio vida a la Política Nacional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia “De Cero a Siempre”. Esta ley reconoce a los niños y niñas como sujetos de derechos y plantea un enfoque integral que abarca........