IEE e Ichitaip, los pendientes de la destrucción |
Podrán argüir lo que quieran, pero la labor de destrucción de las figuras y organismos pensados para desarticular el presidencialismo del viejo régimen ha casi concluido.
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En su lugar, de a poco, o de a mucho, se construye una nueva faceta del presidencialismo.
Es el mismo, pero diferente.
Al igual que su antecesor, el objetivo es acaparar el uso y ejercicio del poder.
La fórmula es sencilla, lo que pretenden es más gobierno y menos sociedad.
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En ese proceso de regresión, en Chihuahua les faltan dos organismos, esenciales para la vida democrática sí, la de la democracia liberal, en la que vivimos y que ahora se pretende, desde el poder, acotar aún más:
El Instituto Chihuahuense de Transparencia y Acceso a la Información Pública (Ichitaip) y el Instituto Estatal Electoral (IEE).
De acuerdo con las propuestas de Andrés Manuel López Obrador, aprobadas en los primeros meses de Claudia Sheinbaum, todos los organismos autónomos (con la excepción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en manos de Rosario Piedra Ibarra, que desde entonces sirve menos que en los gobiernos del viejo régimen) deberían desaparecer y sus funciones atraídas por las dependencias del gobierno federal, o los gobiernos estatales en las entidades federativas, mediante la ‘homologación’ de las legislaciones estatales ordenadas por las reformas constitucionales aprobadas.
Esa debería ser la ruta que siguiera el Ichitaip y, con la reforma electoral que se aprobará en febrero próximo, el IEE en los próximos meses del presente año.
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Pero en Chihuahua ambas modificaciones-homologaciones tropezarán con un verdadero problema -para los ‘morenos’ gobernantes en el país- que ambas deben ser aprobadas por el Congreso local por mayoría calificada -pues son reformas constitucionales- que ni Morena ni el PAN tienen.
Y que, para aprobarse, deben recurrir a una herramienta desconocida para los gobernantes en México desde el 2018: El arte de negociar con los distintos, o lo que es casi lo mismo, con los adversarios políticos.
O no lo saben hacer, o, de plano, están impedidos de hacerlo porque creen que tienen el respaldo de una avasallante mayoría y que, por tanto, por su voz se expresa el........