Video.- “Vamos al territorio...” El arranque guinda |
-Entusiasmo moreno en foro de Andrea
-Fusila PAN método chairo de encuestas
-Juárez: o se pone al tiro o se queda fuera
En la capital del estado, el sábado, el alcalde juarense, Cruz Pérez Cuéllar, tuvo encuentro masivo con unos ocho mil morenistas de varias partes de la entidad, convocado al Centro de Convenciones. Quedó claro que la fuerza parlamentaria local de Morena finalmente quedó abierta, de su lado.
También fue el aniversario juarista el pretexto para medir fuerzas con la otra aspirante a la gubernatura, la senadora Andrea Chávez, que horas antes, en Juárez, hizo lo suyo con senadores y diputados federales. Una capacidad de convocatoria importante.
Pérez Cuéllar, acompañado de su esposa Rubí Enríquez, hizo su anuncio formal de convertirse en el “defensor estatal de la 4T”, el eufemismo morenista para designar al candidato o candidata a la gubernatura, arropado por casi toda la bancada local de Morena y algunos legisladores federales.
Acudieron al llamado de “los amigos de Cruz” miles de militantes de varios puntos del estado, así como lo diputados Cuauhtémoc Estrada, María Antonieta Pérez, Pedro Torres, Jael Argüelles, Elizabeth Guzmán, Magdalena Rentería, Brenda Ríos, Leticia Ortega y Herminia Gómez.
También lo acompañaron los diputados federales Carlos Castillo, Mayté Vargas y Alejandro Pérez Cuéllar; la síndica de Juárez, Ana Carmen Estrada, además de varios alcaldes y liderazgos de Morena y afines a la 4T.
Su discurso giró, desde luego, sobre su proyecto, pero estuvo centrado con énfasis en la defensa de la 4T y de la presidenta, Claudia Sheinbaum. (Video en versión digital de La Columna).
Fueron también bastantitos y además muy entusiastas los asistentes al foro que, el mismo sábado en el monumento a Juárez, organizó la senadora juarense Andrea Chávez.
Contó con la participación estelar de sus compañeros de bancada: el coordinador Ignacio Mier, sucesor de Adán Augusto López, además de Gerardo Fernández Noroña y su paisano Juan Carlos Loera de la Rosa.
El encuentro fue multipropósito en pleno día del natalicio de Benito Juárez; fue, oficialmente, una asamblea legislativa en defensa de la soberanía nacional, con el tema central del llamado Plan B de reforma electoral, impulsado por la presidenta, Claudia Sheinbaum.
De fondo, sin embargo, la concentración política dejó constancia de la alianza Andrea-Loera para los retos electorales de 2027, ella con la vista fija en la gubernatura del estado y él en la silla del alcalde, Cruz Pérez Cuéllar, el otro cuadro destacado que compite con el mismo objetivo de la senadora.
Las fotos (algunas de muestra en versión digital de La Columna) dieron muestra del respaldo que trae el proyecto y el compromiso de mantener la unidad en las causas de la 4T.
Acudieron a arropar a la juarense otros distinguidos personajes morenistas, como la dirigente estatal, Brighite Granados; los diputados federales Roberto “Nono” Corral, Marco Rosendo, Mario Carrillo, Julio Gutiérrez y Ana Ayala y senadores como Ana Lilia Rivera, Beatriz Mujica, Cuauhtémoc Ochoa, Manuel Huerta, Karina Ruiz, Armando Ayala, Emanuel Reyes, entre otros.
El mensaje general del PAN, dado tras horas de sesión privada del Consejo Nacional, es que sigue en la carrera por ganar espacios en las elecciones que vienen, en la que estará en juego el poder político de 17 estados del país, pero también las 500 posiciones en la Cámara de Diputados.
Entre versiones de que las discusiones internas estuvieron buenas, pero nunca se salieron de control, Acción Nacional definió el método de selección de candidatos que competirán en 2027, así como los plazos para la emisión de las convocatorias.
Irán primero las definiciones de candidatos a gobernadores y gobernadoras, luego las candidaturas para diputados federales, presidencias municipales, diputados locales y ayuntamientos.
El anuncio oficial emitido por el líder nacional del albiazul, Jorge Romero Herrera -de la elección de candidatos por encuesta en ejercicios totalmente abiertos a cualquier ciudadano que desee contender- vino a terminar de enmarcar las condiciones en las que el PAN pretende competir a partir de las siguientes elecciones.
La sesión del pasado sábado en la Ciudad de México fue el seguimiento al “relanzamiento” de hace cinco meses, con la idea de elevar la competitividad azul por las gubernaturas y las más de 600 presidenciales municipales, entre otros cientos de cargos de elección popular.
No le faltaron al panismo las críticas por fusilarse el método chairo tan cuestionado de las encuestas, aunque ese flanco buscó cubrirlo la dirigencia con la idea novedosa de abrirse a la ciudadanía supuestamente sin cortapisas ni dados cargados desde la cúpula.
Las fuerzas locales del PAN, encabezadas por el representante estatal, Carlos Ortiz y el dirigente municipal, Ulises Pacheco (como buenos hermanitos), centraron el fin de semana sus esfuerzos en tierra para promover las causas azules, mientras la cúpula partidista acudió a la sesión del Consejo Nacional.
Aquí, nos reportan, algunos contingentes del albiazul y la representación de Gobierno del Estado organizaron la Feria de Servicios en el Deportivo Satélite, como parte de las acciones estratégicas de reforzar el acercamiento con la población.
En tanto, en la capital del país estuvieron la gobernadora Maru Campos y el alcalde de la capital del estado, Marco Bonilla, como grandes cabezas de los proyectos panistas, además de otros consejeros nacionales convocados a la discusión de la plataforma con la que el partido arranca la contienda de 2027 y empieza a delinear las estrategias para 2030.
Entre otros liderazgos panistas de Chihuahua fueron vistos activos en los trabajos del consejo la dirigente estatal, la juarense Daniela Álvarez, así como la diputada federal de la capital, Rocío González, quienes recibieron nombramientos y comisiones importantes del partido.
Participaron, además, consejeros chihuahuenses como Mario Mata Carrasco, Carlos Olson, Alejandra Enríquez, Joceline Vega y Rebeca Acosta, entre otros.
Ilustrativo el último informe preliminar del Instituto Nacional Electoral (INE) sobre los militantes de los partidos políticos en México, que parecieran la consolidación de un partido hegemónico en Morena, igual a como ocurriera con el PRI en el siglo pasado.
El comparativo, que va de agosto de 2023 a la fecha, confirma un impresionante crecimiento en Morena, un virtual estancamiento del PAN, crecimientos marginales en Verde y PT, una ligera caída en Movimiento Ciudadano y, en abierta picada, el PRI.
El informe indica que Morena tiene un padrón actual de 12 millones 18 mil 76 militantes, 9.7 millones más que en 202, en tanto Acción Nacional tuvo un ligero repunte para alcanzar 365 mil 456 afiliados actuales, un crecimiento de 87 mil 791 más que en ese mismo comparativo, mientras el PRI cayó de un millón 411 mil 889 a 844 mil 255.
Hubo crecimientos menores en el Partido del Trabajo, al mover sus números de 389 mil 631, 351 mil 925 a 468 mil 516, mientras que el PVEM subió casi al doble al registrar un millón 94 mil 421 militantes contra 592 mil 417 que tenía en 2023. Otro con pérdidas es Movimiento Ciudadano: antes tenía 384 mil 500, y en el registro más actual, 339 mil 781.
Con esos números, difícilmente tendrían eco el desesperado llamado de Alejandro “Alito “Morena a conformar una alianza PRI-PAN-MC contra Morena-PT-PVEM, que es como David contra Goliat. ¿Cómo competir con 12 millones de afiliados? Ni sumando a todos.
Por eso ahora las expectativas se centran en las nuevas agrupaciones que quieren registrarse como partidos y de los cuales solamente cuatro tienen posibilidades: Personas Sumando, Que siga la Democracia, Construyendo Sociedades de Paz y México tiene Vida.
Este 26 de marzo, en el Centro de Convenciones de El Paso, el Global Border Summit 2026 de Borderplex Alliance vuelve a poner a la frontera bajo la lupa. No es evento social ni de lucimiento: es donde se mide quién está listo para competir… y quién no. Y si Ciudad Juárez se evalúa sin autoengaños, la respuesta no es cómoda.
Durante años, Juárez vivió de la inercia: maquila, cercanía con Estados Unidos y costos laborales competitivos. Pero eso ya no alcanza. Hoy las empresas llegan con otra lista: ¿hay energía suficiente?, ¿hay gas?, ¿la logística funciona o se atora?, ¿pueden operar sin incertidumbre? Si la respuesta es “más o menos”, se van. No hay margen para medias tintas.
El problema es que la ciudad sigue apostando a ventajas que ya no pesan igual. Mientras otras regiones están invirtiendo fuerte en infraestructura energética y logística, aquí se sigue confiando en la ubicación geográfica como si fuera garantía. No lo es. La frontera ya no es privilegio automático, es competencia diaria. Y Juárez empieza a quedarse atrás en lo esencial.
El nearshoring está tocando la puerta, sí. Pero no va a esperar. O se resuelven los cuellos de botella —energía, transporte, planeación— o las inversiones simplemente toman otro destino.
Así de claro: Juárez no necesita más eventos, aunque sean el 26 de marzo en El Paso. Necesita resultados. Porque si no funciona, no importa cuántos summits se organicen… la inversión no va a llegar.