Un millón por sacar al reo del Cereso |
-Un millón por sacar al reo del Cereso
Aunque fue muy obvio que hubo transa entre el juez federal, Luis Eduardo Rivas Martínez, y la defensa de José Luis Arellano Cuarón, dueño del crematorio Plenitud, es muy distinta esa obviedad de las pruebas; en este caso, por lo pronto, ya saltaron testigos.
Tres testigos escucharon a uno de los abogados del empresario funerario presumir el supuesto soborno, la ubicación de la entrega y hasta reconocer que no era su primera vez entrándole a las dádivas a cambio de resoluciones a favor.
Desde luego que, para que se mueva el asunto en lo disciplinario, habrá que presentar pruebas, que nadie estaría dispuesto a entregar o siquiera a documentar, porque la práctica está anquilosada en salas y juzgados, según nos dicen.
Pero, en el caso de El Diario, los dichos están documentados en audios cuyos contenidos guardan sintonía con la decisión del juez de liberar de la cárcel al dueño de Plenitud, integrante de una de las familias económicamente más poderosas de la ciudad.
Y, si eso no fuera suficiente, también guarda sintonía el acto con la resolución del Tribunal Colegiado de Circuito, cuyos integrantes, por unanimidad, literalmente regañaron al juez y negaron el amparo al propietario del crematorio.
Por lo pronto, justo hoy será discutido si José Luis vuelve o no a la cárcel, aunque para eso tendría que reaparecer en el mapa, del que desapareció a mediados de febrero, luego del amparo a su favor.
Ahorita debe estarse burlando de las familias de las 383 personas cuyos cadáveres debieron haber sido cremados en un máximo de 48 horas y los dejó expuestos durante años, amontonados en una bodega, a merced de ratones y todo tipo de alimañas. Ningún respeto; tan deshumanizado como el juez que permitió su libertad.
Las dos fotos que presentamos hoy en versión digital de La Columna ilustran de manera inobjetable el ambiente denso, irrespirable,........