Los motivos de la marcha en Chihuahua

La reacción ciudadana ante el comportamiento errático del Gobierno del Estado, relacionado con las actividades ilegales de cuatro agentes extranjeros en territorio de Chihuahua, ha venido creciendo al paso de los días, no sólo por el riesgo que representa para la estabilidad de México la injerencia de otro país en nuestra política interna, sino, sobre todo, por la cadena de mentiras y desaciertos con los que las autoridades estatales han tratado de encubrir estos hechos.

Durante las últimas semanas, las respuestas y argumentos de los representantes del Gobierno del Estado para justificar su conducta, en verdad, tienen asombrada a la comunidad chihuahuense; nadie las encuentra coherentes y menos verosímiles.

La cadena de falsedades y ocurrencias empezó con las declaraciones contradictorias del fiscal, quien dio versiones distintas sobre el papel de los agentes en el operativo supuestamente dirigido a desmantelar un narcolaboratorio.

Primero habló de su labor como capacitadores y luego de pasajeros afortunados de un “raid” para abreviarles su trayecto rumbo al aeropuerto; pero nunca fue capaz de identificarlos plenamente y se fue dejándonos muchas dudas y ninguna certeza.

Tampoco la gobernadora María Eugenia Campos ha sido fiel a su obligación de actuar con honradez y honestidad. Su actitud ha sido completamente elusiva. Se comprometió a entrevistarse e informar al Senado, pero incumplió; no conforme, alegó que las personas senadoras carecían de autoridad moral. Pero fue más lejos, negándose a responder a las llamadas de la presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo.

La gobernadora Campos tuvo la ocurrencia de integrar una fiscalía especializada, pero, a menos de 24 horas, la fiscal emergente ya había........

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