Virginianos enamorémonos de nuestra tierra |
HUMBERTO GUTIÉRREZ CASTAÑEDA
Cuando suena el himno nacional de Colombia, algo profundo se agita en el corazón. Es ese sabor a patria que despierta orgullo y pertenencia. Lo mismo ocurre con los acentos regionales: el pastuso, el llanero, el paisa, el costeño, el chocoano. Cada uno defiende su identidad con el mismo amor con que presume la belleza de sus mujeres o la nobleza de su tierra.
Las ciudades grandes e intermedias del país compiten por ser las mejores. Invierten en transporte público, en infraestructura, en identidad. Manizales consolidó su vocación universitaria y transformó sus ferias taurinas en........